Tres mitos sobre la inversión responsable

7 min de lectura 30 sep 20

Resumen: Por favor consulte el glosario para una explicación de los términos de inversión que aparezcan en este artículo.

La principal prioridad de la mayoría de los inversores a largo plazo es el crecimiento de su capital de cara al futuro. Esta es la responsabilidad que las gestoras aceptamos como guardianes de las inversiones de nuestros clientes.

No obstante, nuestras ambiciones pueden ser más amplias. Además de tratar de invertir de forma rentable en el tiempo, podemos hacerlo de modo que nuestras inversiones minimicen el coste para el planeta y la sociedad. La inversión responsable nos brinda el potencial para satisfacer con éxito ambos objetivos.

Sin embargo, debido a ciertos mitos en torno a la misma, muchos inversores podrían estar renunciando a buscar más que rentabilidad financiera. Con este artículo nos proponemos despejarlos.

1. Es ambigua e inconsistente

Existen varios enfoques diferentes de inversión responsable, y el lenguaje empleado para describirlos puede ser poco claro. La inversión ética, o basada en valores, permite a los inversores evitar sectores de actividad o compañías que en su opinión no reflejan sus perspectivas. No obstante, los valores son subjetivos: lo que una persona considera aceptable podría no serlo para otra.

Para ir más allá de las buenas intenciones, y aplicar rigor en nuestros esfuerzos para invertir de forma responsable, es necesario un marco operativo. El enfoque dominante ha venido a llamarse «ESG», y conlleva la incorporación de factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo en las decisiones de inversión de las gestoras.

ESG incorpora herramientas analíticas y de modelización para identificar todos los factores que afectan al éxito a largo plazo de una compañía, más allá de la información que esta revela por sí misma. Existen incluso calificaciones ESG que pueden servir de guía a los inversores, de modo similar a las calificaciones de crédito.

Aplicar un marco ESG proporciona más que tranquilidad de conciencia: de tener éxito, puede ofrecer un proceso repetible para gestionar el riesgo e identificar oportunidades. Algunos de los riesgos a los que se enfrentan las empresas modernas (tanto conocidos como no) eran menos predominantes en el pasado, y en algunos casos ni siquiera existían. Para entenderlos y mitigarlos adecuadamente, es necesario comprender los motores no financieros del negocio: los elementos ESG.

Este es el motivo por el que en M&G incluimos de forma explícita y sistemática cuestiones ESG en nuestro análisis y decisiones de inversión en nuestros fondos de renta variable, renta fija y propiedad inmobiliaria cuando son relevantes para el riesgo y la rentabilidad potencial.

2. Es una receta para obtener menores rentabilidades

Según la narrativa tradicional, si uno quiere invertir de forma responsable tiene que sacrificar rentabilidad futura. No obstante, esta premisa se ha visto desacreditada por múltiples estudios, y existen cada vez más datos de investigación (desde Oxford hasta Harvard) que sugieren que las estrategias de inversión que integran criterios ESG han generado rentabilidades superiores en el largo plazo.

Esto puede verse comparando las rentabilidades totales de las acciones de compañías con puntuaciones ESG elevadas con las del conjunto del mercado. En periodos a tres, cinco y diez años finalizados el 31 de agosto de 2020, el índice MSCI ACWI ESG Leaders (compuesto de empresas con mayores puntuaciones ESG que sus homólogas) ha superado al MSCI ACWI (formado por las acciones de las mayores compañías a nivel global), si bien de forma marginal.

Rentabilidades anuales a 31 de agosto de 2020 (USD)

A 3 años 
(% anual)

A 5 años 
(% anual)

A 10 años 
(% anual)

MSCI ACWI ESG Leaders 10,3 11,2 10,9
MSCI ACWI 9,6 10,8 10,5

Fuente: MSCI, 9 de septiembre de 2020.

RENDIMIENTO ANUAL (%)

Year 2019 2018 2017
2016
2015
MSCI ACWI ESG Leaders 27.89 -8.11 23.77 8.50 -1.72
MSCI ACWI 27.30 -8.93 24.62 8.48 -1.84

Fuente: MSCI, septiembre de 2020.

Recuerde, las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras. El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Es probable que las implicaciones de una mala gestión corporativa y de la desatención del medioambiente, de los empleados o de las comunidades locales afecten negativamente al desempeño a largo plazo de una compañía, en algunos casos de forma irreparable. Para los inversores con sus acciones o bonos en cartera, ello podría augurar pérdidas financieras permanentes.

Los inversores como nosotros jugamos un papel importante. Integrar criterios ESG en el proceso de inversión no se limita a elegir simplemente empresas que obtienen puntuaciones elevadas en el análisis de terceros. En M&G interactuamos de forma constructiva con sus equipos directivos con objeto de entender mejor sus debilidades y puntos fuertes en materia ESG y, de ser necesario, fomentar mejores prácticas en este ámbito. Cuando una compañía no satisface ciertos estándares ESG, estamos comprometidos a exigirle responsabilidades.

3. No es más que una moda pasajera

Los principios que subyacen a la inversión ESG no son nuevos, pero en los últimos años se ha producido un fuerte aumento de la demanda de fondos que invierten en base a ellos. Según datos de Global Sustainable Investment Alliance[1], el patrimonio invertido en estrategias socialmente responsables a nivel mundial supera los 30 billones de dólares.

El crecimiento de la inversión ESG no solo se ve impulsado por la demanda de los inversores, sino también por el propio sector de la inversión. El número de gestoras (incluida M&G Investments, desde 2013) que han firmado los Principios de Inversión Responsable de las Naciones Unidas (UNPRI) ha aumentado considerablemente. Los signatarios del PRI confirman su compromiso de incorporar cuestiones ESG en sus procesos de análisis de inversiones y toma de decisiones.

A medida que los inversores buscan de forma creciente formas de fomentar resultados positivos y de mitigar de forma más efectiva el riesgo que asumen, la integración de factores ESG en la gestión de inversiones (sopesando todos los elementos financieros y de otra índole en la hipótesis de inversión de una empresa e interactuando con su equipo directivo sobre estas cuestiones) es el marco preponderante para lograr estos objetivos.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

[1] http://www.gsi-alliance.org/wp-content/uploads/2019/06/GSIR_Review2018F.pdf

Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en cualquiera de los fondos de M&G. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L‑2449, Luxembourg.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

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