¿Por qué comprar bonos con TIR negativas?

3 min de lectura 13 abr 21

Por favor consulte el glosario para una explicación de los términos de inversión que aparezcan en este artículo.

Vivimos una época extraordinaria en los mercados financieros. Para algunos inversores, el retorno del capital (recuperar la suma invertida) ha sustituido a la rentabilidad del capital (ganar dinero) como su principal prioridad.

Esta aversión al riesgo se ve plasmada en la sólida demanda de deuda soberana de países desarrollados, que por lo general se considera como una inversión «más segura», pese a la baja rentabilidad que ofrece últimamente.

La demanda de los inversores ha impulsado los precios de muchos bonos soberanos, reduciendo sus rentabilidades al vencimiento (o TIR, su renta anual expresada como porcentaje del precio pagado por los títulos). Estas TIR son incluso negativas en muchos casos, lo cual significa que el comprador tiene una pérdida garantizada si mantiene los bonos en cartera hasta su vencimiento.

En la recta final de 2020, el valor de los bonos con TIR negativas a nivel mundial alcanzó un nuevo máximo de 18 billones de dólares1. Aunque gran parte de estas emisiones corresponden a países como Alemania y Japón, también incluyen a las de gobiernos como Portugal y España, que se vieron atrapados en la crisis de deuda de la eurozona hace una década.

Las TIR de muchos bonos corporativos (emitidos por compañías) también se hallan en territorio negativo, sobre todo en la eurozona, donde el Banco Central Europeo ha comprado bonos para respaldar a la economía.

Comprar bonos con TIR negativas podría parecer ilógico, dado que en teoría uno está pagando por el privilegio de prestar dinero al emisor. No obstante, existen razones válidas por las que realizar tales inversiones.

1. Cabe la posibilidad de venderlas con beneficio

Uno no logrará una rentabilidad positiva si mantiene los bonos en cartera hasta su vencimiento, pero cabe la posibilidad de venderlos antes de ese momento por un precio superior al que se pagó por ellos.

Si otro inversor está dispuesto a aceptar una mayor pérdida garantizada en un plazo de tiempo más corto (quizá por uno de los motivos que mencionamos a continuación), uno podría lograr una ganancia de capital manteniendo los fondos de cartera durante un plazo limitado. No obstante, esta estrategia implica apostar que el precio de los bonos continuará subiendo.

2. Si los tipos de interés del efectivo son más bajos

Si uno recibe o espera recibir un interés negativo por sus ahorros (con lo que paga al banco a cambio de que este le guarde su dinero), podría salir ganando (o mejor dicho, perder menos dinero) manteniendo en cartera bonos con TIR negativa. 

A fin de lograr este diferencial de rentabilidad, no obstante, los tipos de interés del efectivo tienen que permanecer más bajos mientras se tengan los bonos en cartera. Si los tipos de interés suben, el precio de los bonos podría caer. En tal caso, es probable que se pierda dinero. 

3. Posibilidad de deflación

Mientras exista inflación (es decir, que los precios suban), el poder adquisitivo de 1 € será inferior en el futuro que a día de hoy. En otras palabras, tendrá menos valor en términos relativos. En cambio, cuando los precios caen en un periodo de deflación, el poder adquisitivo de 1 € aumentará con el tiempo.

Dicho esto, los periodos de deflación han sido raros en la historia moderna. Dado que la deflación fomenta el retraso del consumo y de las decisiones de inversión, las autoridades la consideran poco deseable y han tomado medidas una y otra vez (como por ejemplo reducir el precio del dinero) para evitarla. Sin embargo, la última década ha sido escenario de niveles de inflación muy bajos en la eurozona, y en noviembre de 2020, la inflación anual de la región cayó al -0,3%2.

Si la tasa de deflación supera la TIR negativa de nuestros bonos, nuestra rentabilidad de inversión será efectivamente positiva. No obstante, si vuelve la inflación durante la vida de nuestros bonos, perderíamos dinero no solo debido a la TIR negativa, sino también a la pérdida de poder adquisitivo que conlleva la inflación.

4. Seguridad percibida

Los bonos que actualmente ofrecen TIR negativas son eminentemente deuda soberana de economías desarrolladas. La percepción general es que el riesgo de que estos gobiernos incumplan sus pagos de deuda es muy bajo, con lo que la probabilidad de que los inversores recuperen su dinero (si bien algo menos de lo que pagaron) es elevada.

Esta seguridad percibida puede ser atractiva en épocas en que los inversores temen que los activos de riesgo vayan a perder terreno. No obstante, puede ser costosa cuando el dinero podría invertirse en otros activos capaces de lograr rentabilidades positivas.

Recuerde que las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras. El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

Más información en: www.mandg.es

World’s Negative-Yielding Debt Pile Hits $18 Trillion Record - Bloomberg.

Inflation in the euro area - Statistics Explained (europa.eu).

Esta información no constituye una oferta ni un ofrecimiento para la adquisición de acciones de inversión en cualquiera de los fondos de M&G. Promoción financiera publicada por M&G International Investments S.A. Domicilio social: 16, boulevard Royal, L‑2449, Luxembourg. 

Related insights