La infraestructura es la clave para abordar el cambio climático

3 min de lectura 25 nov. 21

Por favor consulte el glosario para una explicación de los términos de inversión que aparezcan en este artículo. 

El cambio climático es el mayor desafío al que se enfrenta el mundo hoy en día. Con las autoridades y legisladores buscando maneras de abordar el calentamiento global, creo que el sector de la infraestructura jugará seguramente un papel crucial a este respecto.

Una parte esencial de nuestra vida cotidiana

Cada día dependemos de la infraestructura sin ser conscientes de ello. Muchas de nuestras rutinas diarias, desde prepararnos un café hasta enviar un mensaje de correo electrónico, se apoyan en una red de infraestructuras físicas cuyos servicios permiten que el mundo moderno funcione de forma fluida.

Creo que las compañías que poseen y controlan estos activos físicos esenciales representan una fuente atractiva de oportunidades de inversión. Dado el importante papel que juega la infraestructura en el tejido de la sociedad moderna y la larga vida de estos activos, pienso que son capaces de generar flujos de caja estables y crecientes para los inversores a lo largo de muchos años. 

El valor de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Buscamos oportunidades más allá del ámbito de la infraestructura «tradicional» del suministro público y el transporte, diversificando hacia áreas como la sanidad, la educación, la infraestructura de comunicaciones y las redes transaccionales. 

Riesgos y oportunidades ESG en infraestructura 

Las consideraciones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) son cada vez más importantes para los inversores. La más relevante para el sector de infraestructura quizá sea el cambio climático, dado que áreas como la generación de energía y el transporte contribuyen de forma significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). 

Si bien acepto que los activos de infraestructura conllevan riesgos medioambientales, pienso que las utilities también pueden ser una parte integral de la solución facilitando la llamada «transición energética», la sustitución de los combustibles fósiles por formas más limpias de generación de electricidad. 

Ante la creciente concentración de los legisladores y de los inversores en abordar el reto de la crisis climática, vemos varias áreas excitantes donde las compañías de infraestructura pueden ayudar al mundo a reducir sus emisiones de carbono.

Las firmas de infraestructura y la ruta hacia la neutralidad en carbono

El despliegue de fuentes de energía renovable representa la oportunidad más obvia e inmediata en la senda hacia la neutralidad en carbono. En mi opinión, la oportunidad de crecimiento en esta área es inmensa y de ámbito global. Se ve impulsada por la tecnología, incluyendo cada vez más la eólica marina y otras fuentes de energía limpia. 

Aunque las renovables son la oportunidad más evidente en lo que se refiere a la descarbonización, no son el único elemento de la transición. Hemos identificado oportunidades en compañías que están descarbonizando su propia combinación eléctrica, convirtiendo, sustituyendo y desmantelando fuentes de electricidad más intensivas en carbono. 

Es importante comprender que la transición energética es exactamente eso: un trayecto. En muchos lugares del mundo, especialmente en el universo emergente, las renovables no pueden sustituir la totalidad de la generación intensiva en carbono. En tales situaciones, creemos que existen oportunidades significativas en combustibles de transición (sobre todo el gas natural) para sustituir la producción de energía térmica de carbón, por ejemplo, con un combustible fósil más limpio. En última instancia, el objetivo es abandonar completamente estos procesos existentes contaminantes, pero hasta entonces es crucial contar con este paso intermedio para mantener a la sociedad y la economía en funcionamiento.

De cara al futuro, creemos que el hidrógeno verde (generado mediante energía renovable) es uno de los combustibles que nos ayudará a avanzar hacia la neutralidad en carbono y la descarbonización de la generación eléctrica. Aunque la tecnología todavía está en ciernes y aún no es escalable de forma económica, representa una solución climática prometedora. Ya hay empresas invirtiendo en la producción de hidrógeno que están investigando su uso en el flujo de gas natural. Sin duda alguna, se trata del combustible más limpio que hayamos descubierto en este planeta.

Dada la necesidad apremiante de hacer realidad un futuro sin emisiones de carbono, creo que el sector de la infraestructura tiene un papel importante que desempeñar para lograr este objetivo a través de la transición energética. Con su potencial de aportar resultados positivos para la sociedad y rentabilidades atractivas, creo que la inversión en infraestructura puede ser una perspectiva tanto enriquecedora como rentable a largo plazo.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. 

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