Nuestra actividad de voto en la práctica

6 min de lectura 14 ene 21

Junto al diálogo constante con las empresas en las que invertimos, la votación activa es una parte integral de nuestro enfoque de inversión. Creemos que el ejercicio de nuestro derecho de voto añade valor y protege los intereses de nuestros clientes como accionistas

Nuestra postura inicial es respaldar al equipo directivo de las compañías en las que invertimos, pero existen casos en los que el consejo de administración o los accionistas presentan resoluciones que en nuestra opinión perjudican a la compañía.

En 2019, M&G votó en 1788 juntas de accionistas (JGA), y en 673 de ellas se opuso a una o más resoluciones.

Momentos destacados

Uno de los casos de mayor repercusión mediática en el Reino Unido en 2019 y 2020 fue el cobro de pensiones mucho más elevadas por parte de directivos que el resto de los empleados. En algunos casos, las compañías están reduciendo voluntariamente estos cobros, alineándolos con los del resto de la plantilla. En otros, M&G ha experimentado rechazo ante la solicitud de reducir los cobros de pensiones de los directivos. Esta es un área que hemos monitorizado de forma activa, y un tema que hemos debatido en el marco de nuestro diálogo sobre remuneración ejecutiva con nuestras sociedades participadas. M&G espera que las comisiones de remuneración elaboren un plan de acción creíble para reducir los cobros de pensiones de directivos al nivel de la mayoría de la plantilla de cara a fin de 2022. En 2019, varias compañías se sometieron al deseo de los accionistas a este respecto, pero otras —como Lloyds Banking Group y Standard Chartered— no lo hicieron, con lo que nos opusimos a sus resoluciones sobre remuneración.

También vimos resoluciones de accionistas sobre el clima en las juntas de Royal Dutch Shell y BP. La propuesta del grupo de presión sobre cambio climático Follow This en la junta de Shell exigía a la compañía que «estableciera y publicara objetivos alineados con la meta de limitar el calentamiento global bien por debajo de los 2° C por encima de los niveles preindustriales formulada del Acuerdo de París». 2019 fue el cuarto año en que se solicitó esta resolución. El diálogo subsiguiente entre los accionistas y la compañía condujo a la retirada de la resolución, y Follow This declaró que ello era «para dar tiempo a Shell para alinear su ambición climática con el Acuerdo de París».

BP se enfrentó a la misma resolución vinculante de Follow This en su JGA, pero esta no se retiró. Las discusiones de M&G sobre la propuesta hicieron que nuestro voto fuera distinto entre fondos, ya que las opiniones permanecieron divididas. Una segunda resolución medioambiental de BP, bajo el auspicio de Climate Action 100+ y respaldada por M&G como copresentadora, fue recomendada por el consejo. Esta resolución exigía al equipo directivo que informara a los accionistas sobre su estrategia para cumplir los objetivos del Acuerdo de París en términos de su gasto de capital y avance hacia objetivos y medidas relevantes, y fue aprobada.

En los Estados Unidos, donde las resoluciones de accionistas son más habituales, vimos resoluciones de ámbito climático propuestas en las juntas de Chevron y Exxon Mobil (aunque en el caso de esta última, la compañía bloqueó la resolución con el permiso de la SEC). Siete otras resoluciones de accionistas aparecieron en el boletín de voto en la JGA de Exxon Mobil, de las cuales respaldamos seis; aunque ninguna acabó aprobándose, algunas de ellas gozaron de bastante respaldo.

En este mercado respaldamos otras resoluciones de accionistas en un abanico de temas, entre ellos donaciones políticas, estructura de capital accionario, combinación del cargo de presidente y consejero delegado y cuestiones medioambientales. Cabe destacar la JGA de Microsoft, que incluyó dos resoluciones de accionistas. La primera pidió a la empresa que «informara a los accionistas sobre oportunidades para la compañía de fomentar la inclusión de representantes de empleados no directivos en el consejo de administración», y la segunda guardó relación con la brecha salarial de género. Las respaldamos ambas, al considerar que se consulta de forma insuficiente a los empleados y que debería informarse en mayor medida sobre la remuneración. Nos opusimos al nombramiento del auditor debido a la duración excesiva del mandato, y algunos de nuestros fondos se opusieron a la resolución sobre remuneración a la luz de subidas durante el año.

También en América del Norte, nuestra preocupación sobre la independencia de cargos no ejecutivos (al permanecer largo tiempo en el cargo) nos llevó a oponernos a la reelección de directores en un amplio abanico de compañías, entre ellas la de diseño de sistemas integrados Synopsys, el grupo bancario estadounidense Bancorp y el productor químico Eastman Chemical Company.

En la japonesa de materiales de construcción Lixil, una batalla de gobierno corporativo persiguió cambios en el consejo de administración (incluido el retorno de un exconsejero delegado) y se decidió a favor de los accionistas minoritarios, M&G entre ellos. Tal desacuerdo público es raro en Japón, y se espera que este caso marque el despertar del activismo accionarial en el país. Según Nikkei Asian Review, un récord del 14,8% de las compañías que anunciaron resultados de votaciones de las reuniones de junio de 2019 tuvieron como mínimo una propuesta con una oposición superior al 20% (incluyendo abstenciones), lo cual supone una continuación de la tendencia creciente de la última década.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Noticias relacionadas