La optimización como objetivo en todas las fases económicas

2 min de lectura 31 ago 21

¿Bien posicionados para los próximos desafíos?

En nuestra opinión, actualmente las señales son positivas para los mercados de renta fija. En julio, subieron los precios tanto de los bonos corporativos como de los bonos de gobierno. Creemos que la evidente recuperación de la economía, junto con una continua política monetaria expansiva, probablemente llevarán a unas bajas tasas de impago de los bonos corporativos, por lo que en los próximos meses la inversión se enfocará principalmente en esos valores. Las TIRs de los bonos del gobierno probablemente volverán a aumentar, como reflejo también de esas mejores perspectivas económicas. El aumento de la inflación está determinando las decisiones de inversión.

Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras.

El arte de usar correctamente la flexibilidad 

Bajo nuestro punto de vista, vivimos tiempos muy interesantes para los gestores de fondos, especialmente si tienen la capacidad de utilizar en sus estrategias tantas opciones como sean posibles para tratar de conseguir la mejor combinación de aumento del capital y rentas. Para Richard Woolnough, que gestiona de forma activa nuestro M&G (Lux) Optimal Income Fund, ésta es su estrategia de renta fija más flexible. Les da, tanto a su equipo como a él, la libertad para buscar lo que ellos consideran las rentabilidades más atractivas dentro del universo de renta fija, para tratar de optimizarlas durante todo el ciclo económico y generar los mejores retornos.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Creemos que M&G (Lux) Optimal Income Fund es muy apropiado para este fin: con todo el universo de renta fija y un porcentaje máximo de renta variable del 20%, trata de ofrecer la flexibilidad necesaria para seleccionar los valores adecuados según el riesgo de duración y de crédito, con la vista puesta en los tipos de interés, el crecimiento económico y la inflación.

Las decisiones de inversión actuales en detalle

Respecto a los bonos corporativos de grado de inversión, en julio Richard Woolnough redujo su posición en bonos corporativos a largo plazo denominados en dólares en favor de los bonos de grado de inversión europeo, apostando por emisiones con vencimientos de cinco a diez años. En high yield, las últimas semanas se han caracterizado por una baja actividad de negociación. En M&G (Lux) Optimal Income Fund, este activo sigue suponiendo una combinación de bonos físicos, de en torno al 14%, junto con una pequeña exposición a derivados (1,5%). En cuanto al posicionamiento en bonos del gobierno, el gestor del fondo hizo algunos cambios en los mercados emergentes, como reducir la exposición a México, y en los países periféricos europeos. También incrementó la exposición a los linkers (es decir, bonos ligados a la inflación) de Japón, que creemos que presentan valoraciones atractivas. En renta variable, el fondo sigue enfocado en sectores cíclicos que, en opinión del gestor, podrían beneficiarse de una recuperación económica total en 2021 y 2022.

Las inversiones en bonos se ven afectadas por los tipos de interés, la inflación y las calificaciones crediticias. Existe la posibilidad de que los emisores de bonos no paguen intereses o rentabilidad del capital. Todos estos supuestos pueden reducir el valor de los bonos poseídos por el fondo. 

Los bonos high yield suelen entrañar un riesgo mayor que los emisores de bonos podrían no compensar mediante el pago de intereses o rentabilidad del capital. 

La inversión en mercados emergentes entraña un mayor riesgo de pérdida debido a la intensificación de los riesgos políticos, fiscales, económicos, cambiarios, normativos y de liquidez, entre otros. Por tanto, podrían presentarse dificultades a la hora de comprar, vender, custodiar o valorar las inversiones en tales países.

Prepararse para un mundo con inflación 

Ciertos acontecimientos, a corto y largo plazo, van a afectar a los mercados de renta fija durante un tiempo. Las presiones inflacionistas podrían aumentar aún más si los bancos centrales lo siguen permitiendo. Pensamos que hay algunos indicios claros sobre esto: 

la OPEP parece estar actuando ahora de forma mucho más disciplinada que en 2020. Esto podría provocar una subida de los precios del petróleo, lo que podría afectar a los costes de la energía y, por tanto, a la inflación. En el plano político, la situación también está cambiando. Debido a la crisis económica, cargos públicos como Donald Trump no lograron su reelección el año pasado. Joe Biden fue nombrado nuevo presidente de EE. UU., provocando un movimiento hacia la izquierda. Los demócratas quieren una mayor redistribución en la sociedad. Defienden unas políticas económicas de mayor gasto y van a tratar de subir los impuestos. En nuestra opinión, esto ha hecho que la política estadounidense esté más orientada al crecimiento, sea más intervencionista y, en definitiva, más inflacionista, al menos a corto plazo. Pero la tendencia hacia la izquierda también resulta visible en la zona euro. Un ejemplo es la financiación común para la lucha contra la pandemia. En la práctica, esto supone una redistribución de los países más fuertes a los más débiles de la zona euro y creemos que tendrá un fuerte impacto en los mercados de renta fija europeos.

De momento, cero sigue siendo cero 

En la práctica, los tipos de interés a corto plazo han alcanzado el umbral de cero en los países industrializados. Nuevas rebajas de los tipos de interés, como el recorte de 10 puntos básicos del BCE tras la pandemia, probablemente no servirían de mucho. Por tanto, a los bancos centrales les interesa mucho dejar atrás esos tipos tan bajos, lo que permitiría tener mayor margen de maniobra para futuras crisis. Sin embargo, solo podrán lograrlo si el crecimiento económico y la inflación suben considerablemente. En consecuencia, creemos que esta vez los bancos centrales estarán dispuestos a tolerar una mayor inflación. En este contexto de tendencias cada vez más inflacionistas, los bonos con duración corta nos parecen adecuados.

Con la vista en los bonos corporativos 

Aunque los bonos corporativos ya no son tan baratos como hace unos meses, creemos que sigue habiendo margen de mejora. La política monetaria y fiscal, que creemos que se mantendrá flexible de momento, debería seguir manteniendo bajas las tasas de impago, lo que justificaría unas primas de riesgo más reducidas. Por tanto, consideramos que las primas de riesgo podrían reducirse aún más, con el correspondiente potencial para los precios de los bonos corporativos. Además, creemos que sigue habiendo oportunidades de creación de valor en el mercado. La clave aquí está en un análisis exhaustivo de los bonos. El equipo de gestión de M&G (Lux) Optimal Income Fund sigue analizando e interpretando la evolución de los mercados, para encontrar las mejores oportunidades de inversión para el fondo.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión.

El fondo está expuesto a diferentes divisas. Se utilizan derivados con el fin de minimizar el impacto de las variaciones de los tipos de cambio, ya que no siempre resulta posible eliminarlo.

Puede obtener más información acerca de los riesgos asociados al  fondo en el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID). 

El fondo permite el extenso empleo de instrumentos derivados.

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

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