¿Renacimiento del estilo value, o un fenómeno meramente transitorio?

4 min de lectura 7 abr. 22

Los mercados de renta variable global han pasado apuros en lo que va de 2022. Para empezar, la inflación elevada y los planes de la Reserva Federal estadounidense de elevar sus tipos de interés dejaron atónitos a los inversores, a lo cual le siguió la preocupación en torno a la invasión rusa de Ucrania. En este entorno turbulento, una de las áreas más sólidas del mercado han sido las acciones value (sobre todo las europeas).

La oleada de ventas en Estados Unidos ha estado abanderada por las grandes tecnológicas, que tras impulsar al mercado en los últimos años se ven ahora castigadas por la perspectiva de mayores tipos de interés. En cambio, el factor o estilo value ha mostrado una evolución relativamente buena este año, porque los inversores han pasado de lo que algunos consideran acciones growth «por las nubes» a compañías value más baratas.

Como inversores value aplaudimos este desarrollo, y creemos que los participantes del mercado deberían preguntarse seriamente si el rally de este segmento es sostenible o una mera anomalía. 

Diferencial value extremo impulsado por factores conductuales

El declive del estilo value, que se ha prolongado durante 13 años, se aceleró significativamente durante la pandemia de COVID-19. Esta tendencia ha conducido a una situación en la que la dispersión de valoraciones entre las acciones más baratas y más caras del mercado nunca había sido tan grande como ahora.

Creemos que, en primer lugar, esta evolución de las cotizaciones ha obedecido a factores conductuales, y no a los fundamentales corporativos. Se trata de un ciclo autorreforzante de una tendencia a largo plazo combinada con un sesgo de anclaje que la extrapola indefinidamente, impulsando a ciertas áreas del mercado hacia valoraciones más altas si cabe. Las narrativas en torno a compañías y sectores han dinamitado los límites de valoración, y los inversores minoristas, cuantitativos y pasivos se han abocado a las mismas acciones, lo cual ha dado pie a una formación de precios insostenible. En este entorno concentrado en el impulso bursátil (momentum en terminología anglosajona), los inversores parecieron ignorar los precios. De este modo, las valoraciones de muchas acciones growth «conceptuales» de rentabilidad elevada nos parecen excesivas. En nuestra opinión, los atributos y méritos subyacentes de los fundamentales de estas empresas no bastan para justificar tal discrepancia de valoración.

¿La década de los «activos baratos»?

Es probable que la actual corrección sorprenda a muchos inversores seguidores de tendencias, y el dolor de la experiencia podría romper por fin el ciclo de compras aleatorias del que hemos sido testigos. Tras las enormes caídas de las acciones growth y conceptuales, y con los mayores tipos de interés que seguramente experimentaremos este año, los inversores podrían comenzar a preguntarse qué precio tendrán que pagar (o podrían pagar) por empresas con valoraciones elevadas en muchos sectores de actividad.

Llevamos mucho tiempo argumentando que las valoraciones de las acciones growth son excesivas y que el estilo value recuperaría el favor de los inversores; a mediados de 2020 sugerimos que la nueva década podría acabar siendo la década de los «activos baratos». Hemos tenido que llegar a este punto para que ello ocurra, y la perspectiva de subidas del precio del dinero ha conducido a un cambio de ánimo en el mercado. Ahora que la era de dinero barato parece estar llegando a su fin, estamos cada vez más convencidos de que nuestra evaluación de este fenómeno ha sido correcta.

Nuestra expectativa es que el mercado prestará una mayor atención a los fundamentales y a las anclas de valoración, y creemos que este será el desarrollo más favorable para nuestras acciones value repudiadas por los inversores. Hoy en día vemos un amplio abanico de oportunidades atractivas entre las acciones más baratas del mercado, y confiamos en que, tras varios años difíciles para el estilo value, podría producirse un giro sostenido hacia este tipo de acciones en adelante. 

Capturar el impulso del estilo value

Richard Halle, gestor del M&G (Lux) European Strategic Value Fund, está convencido de que las acciones más baratas tienden a superar al conjunto del mercado en el largo plazo. Richard trata de capturar este «impulso value» invirtiendo en una selección diversa de empresas europeas con valoraciones bajas, que han perdido el favor de los inversores, y que en su opinión cotizan a precios anómalos. Identifica inversiones potenciales mediante un enfoque bottom-up, empleando una combinación de filtros concentrados en el valor para encontrar las acciones más baratas de cada sector de actividad. A continuación lleva a cabo una evaluación cualitativa para eliminar acciones con riesgos significativos capaces de evitar la recuperación de su cotización, las llamadas «trampas de valoración». Richard tiene un horizonte de inversión a largo plazo, para permitir que las cotizaciones de las acciones se recuperen hasta un nivel acorde con su valor verdadero. Con una cartera diversificada de compañías con valoraciones atractivas, el gestor cree que el fondo está actualmente bien posicionado para beneficiarse de cualquier rotación futura hacia el estilo value.

El fondo trata de ofrecer una combinación de crecimiento del capital e ingresos para obtener un rendimiento superior al del mercado bursátil europeo en cualquier período de cinco años. Al menos un 80% del fondo se invierte en acciones de compañías de cualquier tamaño y sector, que están domiciliadas, o que realizan la mayor parte de sus negocios, en Europa. El fondo se gestiona activamente y su índice de referencia es el MSCI Europe Net Return Index

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente. 

Puesto que el fondo posee un número pequeño de inversiones, la caída en el valor de una única inversión podría tener un mayor impacto que si el fondo poseyese un mayor número de inversiones.

El fondo puede estar expuesto a diferentes divisas. Se utilizan derivados con el fin de minimizar el impacto de las variaciones de los tipos de cambio, ya que no siempre resulta posible eliminarlo.

El Folleto del fondo ofrece una descripción más detallada de los factores de riesgo que le afectan.

Invertir en este fondo significa que se adquieren participaciones del mismo, por lo que no se está invirtiendo en el activo subyacente (ej., un inmueble o acciones de una compañía, que solo serían los activos subyacentes de dicho fondo).

Los puntos de vista expresados en este artículo no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. 

Por favor consulte el glosario para una explicación de los términos de inversión que aparezcan en este artículo.

Esto es una comunicación de marketing. Consulte el Folleto y el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (KIID) antes de tomar una decisión final de inversión. El valor de las inversiones podría tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que los precios se reduzcan o se incrementen. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente. Los puntos de vista expresados en este sitio web no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras. Invertir en este fondo significa que se adquieren participaciones del mismo, por lo que no se está invirtiendo en el activo subyacente (ej., un inmueble o acciones de una compañía, que solo serían los activos subyacentes de dicho fondo).  

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