Las seis reglas de oro de la inversión

4 min de lectura 28 dic. 22

Indudablemente, hacía mucho tiempo que no había tanta incertidumbre, por lo que es posible que estés pensando en tus inversiones más de lo habitual. ¿Te has preguntado si es el momento de hacer una pausa en tus aportaciones periódicas, aplazar la próxima inversión o ceñirse al plan a largo plazo? 

Consulta el glosario para obtener una explicación de los términos de inversión utilizados en este artículo.

En tiempos de incertidumbre, volver a centrarse en los fundamentos básicos de la inversión puede ayudar a decidir los siguientes pasos. A continuación, repasamos algunas de las reglas de oro de la inversión.

1. Mantener disponible siempre algo de efectivo.

La vida está llena de sorpresas. Por lo que, sea cual sea la inversión que se vaya a realizar, hay que asegurarse  primero de tener dinero suficiente al que poder acceder fácilmente para cualquier gasto imprevisto. Los gastos de seis meses pueden ser una cantidad razonable, pero debe de ser la cantidad con la que uno se sienta cómodo.

2. Empezar a invertir pronto.

Cuanto antes se invierta, más tiempo tendrá el dinero para crecer hasta convertirse en una buena cantidad. Comenzar pronto permite aprovechar el interés compuesto, que es como se denomina a la rentabilidad del dinero generado previamente como intereses. Dicho de otro modo, el dinero genera rentabilidad a partir de su rentabilidad. El interés compuesto acelera el crecimiento de la inversión a lo largo del tiempo, ¿quién no quiere eso?

Si se está ahorrando para la jubilación y no se está seguro de cuánto invertir, hay calculadoras de pensiones que pueden ofrecer una idea de cuánto se debe de ahorrar cada mes o cada año para alcanzar el objetivo (si se tiene). Pero quizá sea menos estresante ahorrar lo que se pueda, en cuanto se pueda.

3. Centrarse en el largo plazo.

Pocas inversiones, por no decir ninguna, están totalmente protegidas frente a los altibajos de los mercados. Pero cuanto más tiempo se invierta, más tiempo tendrá el  dinero para compensar las subidas y bajadas que se vayan produciendo. Es importante recordar que, con las acciones, no se trata de «los tiempos del mercado». Lo que cuenta es el tiempo en el mercado.

4. No poner todos los huevos en la misma cesta.

Una inversión diversificada es una combinación de diferentes tipos de activos, como renta variable (acciones de una compañía) y renta fija, que tienden a comportarse bien en diferentes condiciones de mercado. Mantener una buena combinación contribuye a repartir parte del riesgo si alguna de las inversiones sufre más caídas que subidas.

Lógicamente, uno puede decidir por sí mismo cómo repartir su dinero entre diferentes activos, empresas, mercados y regiones. Pero los gestores de fondos profesionales cuentan con la capacidad y los recursos para hacerlo por ti. Además, al elegir una inversión en un fondo multi-activos, los expertos diversifican el capital tomando como base la información y los estudios de mercado actualizados. Por eso, cuando se trata del dinero que tanto esfuerzo cuesta ganar, dejar estas decisiones en manos de profesionales podría valer la pena.

5. En caso de duda, se debe solicitar asesoramiento profesional.

La oferta es muy amplia y tomar decisiones sobre inversión en ocasiones puede resultar abrumador. Por ello, lo más sensato es hablar primero con un profesional. Cuando uno se pone enfermo, acude al médico; cuando se cambia de vivienda, suele enviar una consulta a un abogado. Recurrimos a expertos para decisiones importantes muy diversas que afectan a nuestras vidas. Entonces, ¿por qué tendría de ser diferente para nuestras inversiones? Las inversiones deben ser las adecuadas para las circunstancias personales y los objetivos a largo plazo. No podemos ofrecerle asesoramiento financiero. Si no está seguro de que su inversión sea apropiada, consúltelo con su asesor financiero.

6. Aprovechar al máximo las ventajas fiscales.

Para evitar pagar a Hacienda más dinero de lo que se debe, es importante aprovechar al máximo las ventajas fiscales disponibles cada año. En España, la fiscalidad cero es una ventaja fiscal que tienes al invertir en fondos traspasables. Esta ventaja implica que cuando inviertes en fondos traspasables y decides traspasar tu dinero de un fondo a otro no tienes que pagar impuestos. Solo tendrías que pagar impuestos cuando vendieras tu posición.

Por M&G Investments

El valor y los ingresos de los activos del fondo podrían tanto aumentar como disminuir, lo cual provocará que el valor de su inversión se reduzca o se incremente. No puede garantizarse que el fondo alcance su objetivo, y es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente.

Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión. 

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