Renta variable
3 min de lectura 13 ago. 25
La primera mitad de 2025 ha supuesto un giro notable en la dinámica de los mercados globales. Tras años de predominio de la bolsa estadounidense, los inversores están comenzando a cuestionar la sostenibilidad del excepcionalismo americano, propiciando una rotación gradual hacia la renta variable europea. El índice MSCI Europe ha superado al S&P 500 en divisa local durante este periodo, y en dólares, la rentabilidad excedente de Europa ha sido mayor si cabe debido a la depreciación del billete verde.
El sentimiento hacia Europa se ha visto impulsado por la decisión de Alemania de soltar su «freno de la deuda», que potencia considerablemente la política fiscal de la región, mientras que el descenso de los tipos de interés brinda respaldo adicional. Al mismo tiempo, el Reino Unido está avanzando hacia la firma de acuerdos comerciales con la India, EE. UU. y la UE. En tal contexto, las negociaciones arancelarias con Washington y un sentimiento renovado de identidad europea están ayudando a redefinir la narrativa de inversión.
El valor de las inversiones fluctuará, lo cual provocará que el valor de las participaciones se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente. Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras. Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión, ni deben considerarse como una recomendación de compra o venta de ningún valor o título específico.