Fuente: M&G, índices ICE BofA USD, GBP, EUR (Ref. UC00, ER00, HEAD, C0A0, rentabilidades estimadas sin duración), índice Credit Suisse Euro Leveraged Loan a 30 de junio de 2025.
Actividad de la cartera
La reaparición de tensiones comerciales y la consiguiente volatilidad en los mercados de deuda corporativa subrayan el valor de una selección de créditos activa. En Europa, donde la política está más orientada hacia el crecimiento y las valoraciones siguen siendo relativamente conservadoras, todavía vemos oportunidades atractivas, sobre todo para quienes están dispuestos a sacar partido a la dispersión y a la disrupción del mercado.
Como mencionábamos, aprovechamos la volatilidad del segundo trimestre para reintroducir riesgo de manera selectiva. No obstante, el retroceso del mercado tras el «Día de la Liberación» fue breve y no alteró sustancialmente el perfil de riesgo del fondo. Cuando los mercados repuntaron (en algunos casos superando los niveles de diferencial previos a la caída de las cotizaciones) reanudamos el recorte de riesgo en la cartera, conscientes de que los diferenciales de crédito permanecen cerca de mínimos históricos. Por ejemplo, recortamos posiciones en bonos industriales denominados en euros, como los de TMNL Group, Autostrade per l’Italia y Albertsons.
También redujimos la exposición a créditos en los que tememos el deterioro de las protecciones del inversor. Por ejemplo, salimos de Warner Brothers (bono industrial en USD) antes de su operación de gestión de pasivos.
El mercado primario permaneció activo (sobre todo en junio) y presentó varias oportunidades idiosincráticas, especialmente en el segmento high yield y en el sector industrial. Tomamos posiciones en emisiones de Owens & Minor (USD, salud), Alliander NV (EUR, suministro público), Excelerate Energy (USD, energía), Magna (USD/EUR, automoción), Robert Bosch (EUR, automoción), Jab Holdings (USD, financiero) y Prysmian (EUR, tecnología). También participamos en emisiones high yield de Benteler (EUR, automoción), Arqiva (EUR, medios de comunicación), Bellis (EUR, comercio minorista) y ZF Finance (EUR, automoción), junto a bonos en EUR de emisores financieros como Pricoa y ELM.
En el segmento de titulizaciones de crédito en GBP, invertimos en MBS de Hadrian Funding y Silverstone Master Issuer (SMI) durante el segundo trimestre. También identificamos oportunidades atractivas en el mercado secundario, donde persistió la dispersión de rentabilidades; así, elevamos la exposición a bonos industriales en USD como LYB International, Vallourec y Echostar, y financieros como OTP Bank y ZF Finance (ambos en EUR).
Para diversificar más si cabe nuestro posicionamiento defensivo, incorporamos ABS de calidad a la cartera y ejecutamos canjes de valor relativo en los sectores industrial y financiero; por ejemplo, sustituimos bonos a corto plazo por títulos de mayor vencimiento de Ineos y Belfius, que ofrecen una rentabilidad al vencimiento (TIR) más elevada.
La cartera muestra un sesgo hacia el crédito con grado de inversión frente al crédito high yield, y a Europa frente a EE. UU. Al construir la cartera enteramente con un enfoque «bottom-up» en base a emisiones individuales, en lugar de una asignación de tipo «top-down», su composición refleja dónde identificamos las mejores oportunidades en cada momento.
Panorama
Afrontamos el resto de 2025 con un optimismo cauto. Los mercados de deuda corporativa han mostrado relativa fortaleza pese a la volatilidad geopolítica, y las valoraciones son todavía elevadas respecto a las medias a largo plazo. En nuestra opinión, este entorno justifica un enfoque disciplinado.
Seguimos encontrando oportunidades selectivas en bonos cuya cotización se ha desviado de los fundamentales subyacentes. La volatilidad de abril creó varias oportunidades de este tipo, y creemos que en los próximos meses surgirán otras de la mano de la incertidumbre política y económica.
Así que, en adelante, será esencial mantener un posicionamiento defensivo, pero estamos listos para asumir riesgo nuevamente allí donde identifiquemos emisiones que coticen en descuentos injustificados. Nuestra mayor asignación en activos defensivos líquidos refleja esta disposición a desplegar capital cuando la volatilidad genere oportunidades de valor.
En resumen, creemos que la segunda mitad de 2025 remunerará una selección de créditos activa y basada en el valor, sobre todo en segmentos donde los fundamentales permanecen sólidos pero el sentimiento podría llevar a los inversores a responder de manera excesiva a noticias negativas.
Evolución del M&G Total Return Credit Investment Fund (EUR)
Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras.