Renta variable
2 min de lectura 9 feb. 26
Michael Bourke, Gestor de renta variable de mercados emergentes, comparte sus impresiones y perspectivas tras una visita reciente a Corea del Sur.
La bolsa surcoreana está viviendo un año excelente. La renta variable del país asiático, tildada desde hace mucho de «trampa de valoración», acumula una subida superior al 60% en lo que va de año, con lo que se coloca como uno de los mercados de mejor rentabilidad a nivel global1.
Este rally refleja un giro significativo en el sentimiento. Históricamente, los inversores se han mostrado escépticos en torno a Corea del Sur, un mercado dominado por grandes conglomerados familiares (chaebol) como Samsung, Hyundai y SK Group. La manera en que se gestionan estos grupos, con coeficientes de reparto de dividendo bajos pese a obtener beneficios elevados, no siempre está alineada con los intereses de sus accionistas minoritarios. Estos factores llevan muchos años siendo una fuente de frustración para los inversores, llevando a las empresas surcoreanas a cotizar a un descuento respecto a sus homólogas internacionales.
Así, ¿a qué obedece su buena rentabilidad bursátil en 2025? Corea del Sur es una de las economías más dinámicas e innovadoras del planeta desde hace mucho tiempo. Ahora, sus chips de memoria permiten la revolución de la inteligencia artificial (IA), sus productos de belleza conquistan los mercados globales gracias a una brillante estrategia de marketing online, y sus coches continúan capturando cuota de mercado en todo el mundo.
Este año, el optimismo en torno a la IA y la reforma corporativa auspiciada por el programa «Value-Up» han dado alas a un mercado impulsado asimismo por niveles de valoración atractivos. El descuento al que cotizaban las acciones del país respecto a sus homólogas internacionales ha disminuido.
Gran parte del repunte de la renta variable surcoreana en 2025 ha obedecido al «boom» global de la IA. Las tecnológicas Samsung Electronics y SK Hynix, que en su conjunto representan en torno al 30% de la bolsa del país2, se han beneficiado del enorme aumento del gasto en equipamiento e infraestructura para la IA, al ser los principales proveedores de chips de memoria para Nvidia y otras compañías de semiconductores. SK Hynix es un importante productor de memoria de alto ancho de banda (HBM), una tecnología de vanguardia que, junto a las unidades de procesamiento gráfico (GPU), es esencial para el funcionamiento de procesos complejos de IA. La acción acumula una subida cercana al 200% a finales de 2025.
Durante mi estancia en Seúl, estos gigantes de memoria y la demanda futura eran objeto de un intenso debate. La actual demanda de HBM es muy alta y también existe escasez de chips de memoria, pero creo que los inversores descuentan mucho crecimiento futuro y a estas compañías podría resultarles difícil sostener estos niveles de rentabilidad total.
La visibilidad es bastante baja, y un eventual bajón de la demanda en el marco de la expansión de los centros de datos podría hacer mella en las cotizaciones. Tras participar en el rally de 2025, creemos que es momento de recoger algo de beneficio en esta área.
Además de la demanda de equipamiento para la IA, otro factor que ha impulsado a las cotizaciones es la sólida agenda de reforma del mercado doméstico. El programa de reforma corporativa «Value-Up» es una iniciativa del gobierno dirigida a potenciar las rentabilidades para el accionista en el mercado de renta variable local. La aprobación de la Ley Comercial en junio, tras la elección del nuevo presidente Lee Jae Myung, dio un espaldarazo a su implementación.
Gran parte del programa emula las reformas de la «Abeconomía» adoptadas en Japón hace más de diez años, ya que Corea del Sur se enfrenta a retos similares a los de su vecino: el obstáculo demográfico que supone el envejecimiento de la población, una red de seguridad muy precaria y el bajo nivel de ahorro de muchos pensionistas. El objetivo de las políticas adoptadas es permitir a los coreanos participar en la riqueza y el éxito de las empresas del país fomentando mayores niveles de rentabilidad del accionista e impulsando las valoraciones.
Hemos visto cómo la actuación decisiva de las autoridades influye en el comportamiento de las empresas, impulsando una reducción de los impuestos sobre los dividendos, acelerando la reforma corporativa y obligando a los consejeros independientes a actuar en interés de todos los accionistas. Esto está creando un entorno mucho más optimista capaz de conducir a una mayor eficiencia del capital, algo ya patente en el número de medidas tomadas por los grandes conglomerados que dominan la escena económica en Corea del Sur.
No obstante, todavía queda por hacer en el marco de esta iniciativa, sobre todo por parte de la dirección de la bolsa. El entusiasmo de los inversores en torno a las reformas de gobierno corporativo en Japón cabe atribuirse en gran medida al liderazgo de Yamaji Hiromi, consejero delegado de Japan Exchange Group (JPX). Yamaji diseñó el programa de reforma para dirigirse no solo a los directores operativos de las empresas, sino sobre todo a sus consejos de administración, con objeto de propiciar cambios en prácticas complacientes muy arraigadas. Asimismo, reforzó el impacto del programa mediante un diálogo intensivo y directo con ejecutivos de compañías cotizadas, asegurando de esta manera una participación sólida de estas en las iniciativas implementadas.
En mi opinión, el CEO de la bolsa surcoreana debería seguir su ejemplo, garantizando una participación universal a través de medidas no voluntarias sino obligatorias. Las reformas deben formularse en torno a principios básicos: derechos de los accionistas, protección del inversor, independencia del consejo, costes de financiación y asignación del capital. Una combinación de requisitos legislativos de tipo top-down (a través de la Asamblea Nacional) y de implementación bottom-up por parte de empresas cotizadas individuales será esencial para propiciar el desarrollo del mercado de capitales del país.
Así que, aunque todavía queda por hacer, si estas medidas se ejecutan correctamente podrían tener un impacto significativo sobre las acciones surcoreanas.
Tras las impresionantes subidas de 2025, la gran pregunta es si este impulso alcista puede continuar. Hemos recogido algunos beneficios en nuestras posiciones tecnológicas tras su excelente racha, pero vemos margen para rotar nuestra exposición dentro del mercado. Creemos que los bancos todavía presentan valoraciones atractivas, y ahora están repartiendo más dividendos. Asimismo, el valor disponible en general fuera del sector tecnológico también nos inspira confianza.
La convergencia de la IA y del programa «Value-Up» han creado una coyuntura ideal para la bolsa surcoreana este año, pero al mercado le costará sostener este nivel de rentabilidad en el futuro. Dicho esto, con las actuales reformas y compañías innovadoras de talla global, seguimos convencidos de que Corea del Sur es un mercado atractivo para los inversores en renta variable con enfoques selectivos.
El valor de las inversiones fluctuará, lo cual provocará que el valor de las participaciones se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente. Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras. Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión, ni como una recomendación para comprar o vender ningún valor específico.